(Dos
hombres del corazón): Un indio americano visitó la casa de unos vecinos
blancos para pedirles un poco de tabaco. El generoso vecino le dio
un buen puñado y cuando el indio estaba haciendo cigarros, descubrió
un cuarto de dólar entre el tabaco. De momento pensó que como se lo
habían dado debía guardárselo, pero a la mañana siguiente compareció
ante su vecino y le devolvió el dinero. Éste le preguntó porqué razón
lo devolvía, si nadie se lo podía reclamar.
El indio respondió señalando su pecho:
- Es que yo tengo aquí hombre bueno y hombre malo. El hombre bueno
me decía:
- "Ese dinero no es tuyo; tienes que devolverlo a su dueño"
El malo respondía:
- "Tu vecino te lo dio y es tuyo ahora"
El bueno replicaba:
- "No es verdad; él te dio el tabaco, no el dinero"
El malo volvía a replicar:
- "No importa, ahora es tuyo, vete y compra alguna bebida"
El bueno respondía:
- "No lo hagas"
No sabiendo que hacer me fui a dormir, pero el hombre malo y el hombre
bueno han estado discutiendo toda la noche y No me han dejado pegar
un ojo, ni por un instante. Por esto le devuelvo el dinero, y con
esto me siento mejor.
"BENDECID
A LOS QUE OS PERSIGUEN: BENDICID Y NO MALDIGÁIS. GOZAOS CON
LOS QUE LLORAN." Romanos 12:14-15
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Carta Pastor@l